LA OEA LLEVA A CABO VISTA SECRETA CON ABORTISTAS EN EL CASO MAINUMBY

Abortistas que fracasaron en su intento de aborto manipulan la OEA

Washington D.C. – El proceso que ha llevado a cabo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA en el caso de la niña Mainumby, tuvo otro nefasto capítulo la semana pasada en su sede en la ciudad de Washington D.C.

La CIDH citó de manera secreta a comisionados y abogados abortistas, catalogando el encuentro como “una reunión de trabajo” a puerta cerrada para dirimir asuntos del caso sin la presencia de partes importantes como lo son la familia de la niña, el gobierno u otros actores sociales que han estado involucrados en el seguimiento del caso.

Continuando el patrón de manipulación de la información latente desde que este caso fue llevado ante la CIDH, los participantes de está reunión privaron el acceso hasta de observadores independientes que mostraron interés en el tema y en ser testigos de lo que se discutiría.

“Como expertos en Derechos Humanos, preocupados por el bienestar y los derechos de la niña Mainumby, su hija y su familia, quisimos participar en la discusión de este tema” explico el portavoz de la Red Interamericana de Derechos Humanos, Gualberto Garcia Jones. “Al contrario de la transparencia mostrada por el gobierno de Paraguay, que nos recibió durante nuestra visita investigatoria al país en junio, la CIDH ha operado con patente clandestinidad, intentado convertir este caso en uno estandarte de sus ideologías anti-vida, secuestrando el Tlujo de información y creando una percepción falsa de desprotección por parte del estado hacia la niña y su familia” concluyo el abogado Gualberto Garcia Jones.

“Vivimos en tiempos donde desde organismos internacionales se intenta forzar un cambio de la cultura, tradición y valores de los pueblos” puntualizó Nereida Brumat, abogada en Paraguay quien trabaja en el caso de la niña Mainumby. “Recuerden,” continuó la Sra. Brumat, “que los grupos que dicen representar a esta familia (grupos radicales abortistas como CLADEM), hace escasos meses armaron una campaña para terminar con la vida de la bebé. Felizmente la bebé nació sana y salva en Agosto, y aptamente recibió el nombre de Milagros. La CIDH no tuvo en cuenta el derecho a la vida de Milagros, la soberanía de Paraguay, el estado de derecho, ni mucho menos los deseos de la familia. Estas deliberaciones secretas, no consiguen mas que conTirmar el merecido desprestigio de la CIDH.”