Querida Dra. Nucatola: Yo solía ​​’colectar’ tejido fetal para Planned Parenthood al igual que tu

Abby Johnson 01

Abby Johnson, antigua funcionaria de Planned Parenthood, dirige una carta abierta a la doctora Deborah Nucatola en la que confiesa: ‘yo hacía lo mismo que tu… te vi en el vídeo y me vi a mi misma’. Le explica que entiende su mundo y su ceguera, y le ofrece una salida: ‘queremos que encuentres la verdadera felicidad, y eso no sucederá en tanto estés en Planned Parenthood’.

Querida Dra. Nucatola,

el vídeo que ha sido divulgado en el que apareces. Te oí hablar de la ‘colecta’ de las partes del cuerpo del feto. Vi como saboreabas una copa de vino mientras se hablaba de cómo extraer un feto intacto.

Quiero que sepas que no estoy disgustada contigo. Yo no estoy disgustada, porque yo solía ser como tú. Verás, utilizaba mi antigua clínica de Planned Parenthood para ‘colectar’ partes de fetos. Seleccionaba cuidadosamente las partes de sus cuerpos y los preparaba para su transporte al laboratorio de investigación con quien teníamos un contrato.

El otro día, aprendí algo nuevo de una cosa que odio debido al trabajo en mi antigua clínica. Hielo seco. Odio el hielo seco. Participábamos en estudios donde teníamos que ‘colectar’ partes del cuerpo de fetos y enviarlas a los laboratorios… todo para la investigación con células madre. Manteníamos sus pequeños cuerpos, fríos y preservados, usando el hielo seco. Aconteció entonces que mi hija recientemente llevó para casa un pedazo de hielo seco y estaba realmente emocionada al ponerlo en agua para ver cómo desprendía humo. Me quedé allí y no conseguí colocar fuera de mi mente los recuerdos de aquellos pequeños cuerpos. Mis hijos estaban gritando de emoción y yo sentía que no me podía mover. En ese momento, tuve que tomar una decisión. Podría dejar que mi pasado me consumiera, o podría redireccionar mi memoria y usar aquello para el bien. Y eso es lo que elegí hacer. Me senté al lado del bloque de hielo y observé a mis niños correr en el humo.

Pero ese hielo seco me hizo recordar aquella parte particular de mi antiguo trabajo. Toda la sangre, partes del cuerpo y tejido adicional sería recogido en un frasco de vidrio. Ese frasco me llegaba al laboratorio de POC (productos de la concepción, por sus siglas en inglés) a través de un ‘gabinete de doble comunicación para entrega de especímenes’. Yo llevaba el frasco al fregadero y enjuagaba la sangre en un colador. Ya que tenía un cuerpo limpio, lo pasaba a un refractario de vidrio que estaba encima de la caja de rayos x. Ponía un poco de agua en el molde para que flotaran las partes del cuerpo… eso facilitaba que yo las manipulara.

Durante la temporada de ‘colecta’ de tejidos, un cuerpo intacto era ‘oro’. El cuerpo integro de un feto es considerado perfecto en la tierra de la investigación del tejido fetal. Pero las partes desmembradas de un cuerpo estaban bien, también… y eso es generalmente lo que les dimos. Yo revisaba el expediente del paciente para asegurarme de que habían firmado el consentimiento para que donáramos los restos de su bebé. Casi todas las mujeres lo hacen, porque hacíamos que pareciera que al ‘donar’ [el tejido fetal], ayudaban a otros… altruismo durante el aborto. Si ella daba su consentimiento, entonces reunía las partes que requerían (generalmente todas) para colocarlas en un recipiente especial que nos daban las empresas de investigación. Al final del día, empacaba cuidadosamente todos los contenedores en una caja con hielo seco para enviarlos fuera.

Esa era mi vida, y lo hice durante ocho años. Las imágenes de cuerpos diminutos siempre quemarán mi memoria. Y de forma extraña, estoy agradecido porque la memoria me recuerda la razón por la que lucho hoy.

Te vi en el video y casi podía verme a mí misma. Después de un agotador día de abortos, todos nos íbamos a tomar margaritas y a comer comida mexicana. Hablábamos sobre el día y de casos específicos de abortos. No nos parecía asqueroso. Honestamente, no pensábamos nada sobre eso. Hablábamos sobre la ‘colecta’ de partes fetales como si habláramos de la cosecha en un campo de maíz. Ese era nuestro mundo normal… y estábamos orgullosos de vivir en él. Yo entiendo ese humor. Yo entiendo cómo algo que es grotesco para otros, puede parecer ordinario.

Entiendo el mundo en que vives. Entiendo la ceguera. No creo que seas una persona malvada. Yo no era una mala persona. Pero al igual que yo, tu estas gravemente equivocada. Quiero que sepas que me preocupo por ti. He visto algunas de las cosas que se dicen acerca de ti. He visto el odio y comentarios viles sobre ti. Ver las cosas que te dicen es, sinceramente, desgarrador para mí. No puedo imaginar lo que estas sintiendo en este momento. Yo entiendo cómo la gente puede ser hiriente. Sigo recibiendo comentarios de ese tipo a veces.

Pero yo no soy una de esas personas. Y nadie de nuestra organización – And Then There Were None – te ve como una persona malvada. Nos preocupamos por ti. Queremos que encuentres paz. Queremos que encuentres la verdadera felicidad. Sabemos que eso no sucederá en tanto estés involucrada con Planned Parenthood. Creemos que tu vida importa. Creemos que tu vida tiene un valor infinito. Tú nos importas. De la misma forma en que lucho arduamente para salvar a bebés nonatos, lucho también por salvar a personas como tú de las garras de la industria del aborto.

Puedes salir. Te podemos ayudar. Espero que veas este vídeo y comprendas que somos un lugar seguro para tu retorno. Llámame hoy al 888-570-5501, o por correo electrónico, directamente en [email protected]

Tu puedes cambiar tu vida.

Abby Johnson fue directora de una clínica de Planned Parenthood en Bryan, Texas. En 2009, renunció después de testimoniar un aborto a través de un ultrasonido. Fundó la asociación Then There Were None, que  – además de defender el derecho a la vida de los nasciturus – se especializa en rescatar a profesionales que trabajan en la industria del aborto ofreciendo apoyo espiritual, financiero y logístico para viabilizar su salida.

– NotiFam

Este artículo fue publicado originalmente en LifeSiteNews el pasado 21 de julio. Trad: DX.