La Marcha por la Vida fue ‘el mayor encuentro cívico en la historia del Perú’

Marcha por la Vida, Lima, 2015

Uno de los miembros del comité organizador e la Marcha por la Vida de Perú habla. Responde a NotiFam cuáles son los orígenes del evento, las claves de su éxito y su significado. Con plena seguridad afirma que es el mayor evento cívico en la historia del Perú y que contribuirá para evitar la elección de candidatos abortistas.

Lima | 27 de marzo de 2015 | El sábado pasado, la capital peruana fue sede de una manifestación masiva en favor de la vida. Cientos de miles de ciudadanos abarrotaron las calles de Lima en la Marcha por la Vida que se realiza anualmente en marzo.

Los organizadores calculan que hubo – al menos – medio millón de personas, por lo que rivaliza ahora con la March for Life de Washington como el mayor evento provida anual en el mundo.

NotiFam entrevistó a Carlos Polo, miembro del comité organizador de la marcha peruana y director para América Latina del Population Research Institute. Polo confirma que la Marcha por la Vida fue “el mayor encuentro cívico de la historia del Perú”. Sobre su impacto politico afirma sin dudar: “contribuirá a no elegir nunca más a autoridades que den la espalda al pueblo”. Le presentamos la entrevista completa aquí.

¿Cuántas marchas para la vida allí han sido en Perú?

La primera marcha que se realizó en el Perú sobre la temática de la vida fue el 16 de agosto de 2004 en una protesta por la distribución de la píldora del día siguiente. Estuvo organizada principalmente por la doctora Blanca Neyra, una de las líderes de CEPROFARENA, institución muy relacionada a la Iglesia Católica y al tema provida. Luego, a partir del 2007 se realizaron marchas organizadas por ésta misma institución en torno del Día del Niño por Nacer, celebrado el 25 de marzo. En los últimos años quien coordinó fue la señora Nancy Freundt.

El estilo de las marchas fue copiado, en parte, de la gran marcha provida que los estadounidenses organizan todos los años el 22 de enero frente a la Suprema Corte, protestando por la legalización del aborto. El concepto principal usado en Lima fue similar al de Estaos Unidos: defender del aborto a los niños no nacidos, el lema más repetido es ‘ser voz de los que no tienen voz’ y el uso de imágenes de niños abortados en contraste con niños nacidos.

Las marchas congregaban a un promedio de 20 mil personas. Pero en el 2012 se organizó inadecuadamente, decidiendo realizarla en la ciudad de El Callao (contigua a Lima), y sólo fueron unas 5 mil personas. Todas ellas muy comprometidas con la Iglesia Católica.

En el año 2013, el Cardenal Juan Luis Cipriani, tomó la decisión de que su arzobispado organizara la marcha, incentivando la participación de los fieles y la unidad de los grupos eclesiales en torno al tema provida. Y con ello se incrementó el impacto. La señora Nancy Freundt, lamentablemente, se opuso a casi todo cambio propuesto al punto de apartarse de la organización y generar más de un conflicto en los eventos previos y durante la marcha.

Sin embargo, los resultados de la Marcha por la Vida realizada en Lima en 2013 fueron muy superiores en participación (más de 100 mil personas) e impacto (foto panorámica en primera plana del diário El Comercio, reportaje muy favorable en la cadena de notícias RPP, además de la cobertura realizada por diversos médios en televisión, rádio y prensa escrita).

Después de la Marcha por la Vida de 2013, se decidió institucionalizar un comité organizador, el cual se reúne mensualmente, conformado por delegados de 17 movimientos eclesiales y de 120 parroquias de Lima.

El 2014, la Marcha por la Vida convocó a más de 250 mil personas en Lima y otras 250 mil en varias ciudades de interior, como Piura, Tumbes, Arequipa, Huancayo, Cuzco, Trujillo, Cañete e Iquitos.

Entonces, es un evento organizado por la Iglesia Católica.

El Cardenal de Juan Luis Cipriani, a nombre del Arzobispado de Lima, asumió por tercer año la convocatoria del evento. Sin embargo, la organización de un evento de esta magnitud no es posible sin la participación de un amplio número de asociaciones civiles y personas de buena voluntad. Y eso se notó el día de la marcha. Muchísimas pancartas con nombres de instituciones muy diversas: colegios, centros de ayuda, movimientos eclesiales, congregaciones religiosas, comunidades evangélicas, parroquias, etcétera. Fue una fiesta verdaderamente popular.

Y este año ¿cuál fue la repercusión en los medios de comunicación?

Espectacular. Los principales medios de comunicación en televisión, radio y prensa escrita lo reportaron. La Marcha por la Vida ha sido el evento más grande en la historia del Perú. Hubo tomas desde un helicóptero y la locutora no se cansaba de repetir que las imágenes eran impresionantes.

¿Cuántas personas han participado en la Marcha?

Estimamos que más de 500 mil personas, tal como fue anunciado al final del evento por el Cardenal Juan Luis Cipriani. Las imágenes del helicóptero corroboran la apreciación. Era un interminable mar humano que duplicó el número de cuadras que el año pasado. Hemos escuchado algunas críticas de organizaciones abortistas con respecto al número pero lo anecdótico es que sus eventos públicos no convocan ni a 100 personas. Es simplemente ganas de arruinar la fiesta.

¿Usted cree que la Marcha puede influir en los políticos para que no acepten la legalización del aborto ‘terapéutico’ en Peru?

Lamentablemente, la norma que regula el aborto ‘terapéutico’ aunque es inconstitucional y llena de vicios legales está vigente (no es castigado). Por supuesto que de nuestro lado, del Colegio Médico del Perú y demás colectivos profesionales y civiles existe el pedido reiterado de su derogación. En el estrado de la marcha estuvo el decano del Colegio Médico del Perú quien se opone tajantemente a esta norma y ha pedido su derogación. Y no es la única organización de profesionales médicos que han dicho que el Protocolo de Aborto Terapéutico aprobado por este gobierno no sirve para nada bueno sino solo para que unos malos profesionales lucren con la angustia de las mujeres pobres en situaciones difíciles. Como todos los años estuvieron algunos congresistas presentes. Este año estuvo Juan Carlos Eguren, presidente de la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso del Perú, quien al ver esa muchedumbre celebrando la vida entiende perfectamente que el pueblo peruano no quiere el aborto.

¿Hay planes para la realización de otro evento similar?
El próximo año la Marcha por la Vida hará historia nuevamente. No adelantaremos detalle pero por la Providencia se llevará a cabo unos días antes de las elecciones para Presidente y para el Congreso. No elegiremos nunca más a autoridades que den la espalda al pueblo y promulguen normas contrarias al sentido popular para dar gusto a personajes como Barack Obama y Hillary Clinton.

¿Hubo algún tipo de reacción del lobby abortista por causa de la Marcha?
Por supuesto. Todos los años lo hacen. Han intentado de todo. Siempre es un grupo de unas 10 personas que intentan bloquear el camino con lemas llenos de intolerancia y discriminación, insultos al Cardenal Cipriani, a la Iglesia Católica y odio por la familia. Intentan quitarle el brillo a la que es una fiesta muy pacífica y muy alegre con gritos destemplados y amenazantes. Este año les fue peor que nunca. Nadie les hizo caso y ningún medio los reportó.

Notifam