El médico preguntó 3 veces si queríamos abortar a nuestra hija enferma. Esto fue lo que le respondimos la tercera vez.

Noami Coy & Eliana 01

Naomi es la madre de Eliana. Nos cuenta la história de su bebé en primera persona. Eliana tiene el Síndrome de Edwards, también conocido como trisomía 18. Y nos dice categórica: ‘es una infante y fue víctima de discriminación por causa del número de cromosomas que tiene; un cromosoma a más no puede – no debe – determinar el valor de una vida’.

Por Naomi Coy | Columbus, Ohio | 7 de abril de 2015 | Confusa. Perturbada. Asustada. Irritada. Así me sentí cuando el médico, especialista en embarazos de alto riesgo del Hospital Riverside, dijo que mi bebé moriría. Me informó que mi hijita tenía el Síndrome de Edwards, también conocido como trisomía 18, y afirmó, sin rodeos, que era ‘incompatible con la vida’.

Nos preguntó a mi esposo y a mi si queríamos ‘interrumpir el embarazo’. Nosotros, educadamente rechazamos la propuesta.

Luego, volvió a preguntarnos. Le contestamos ‘no’, una vez más. Por tercera ocasión, el médico afirmó categórico que nuestra bebé muy probablemente moriría en el vientre y que no había razón para continuar con el embarazo. Nuevamente nuestra respuesta fue negativa, pero esta vez añadimos lo siguiente: “Este bebé es nuestro hijo. ¡Vimos sus bracitos, piernitas y deditos en el ultrasonido! No porque tiene un cromosoma extra y algunas anomalías que dejará de ser nuestro dulce y precioso bebé. Nosotros somos provida y no vamos a cambiar de opinión.

Eliana llegó hasta las 33 semanas de gestación, cuando fue necesario realizar su parto por causa del flujo sanguíneo invertido en el cordón umbilical, lo que podría hacer que naciera muerta. Nació el 5 de diciembre e 2014. Necesitó del auxilio de un dispositivo de CPAP (que bombea aire bajo presión dentro de la vía respiratoria) para abrir sus pulmones, como la mayoría de los prematuros. Fue transferida para el Hospital Infantil, pues su pequeño corazón tenía muchas anomalías inesperadas. Su cardiologista dijo: “El caso de Eliana es el más complejo que ya vi en toda mi carrera”.

Al principio, el Centro de Cardiología del Hospital Infantil se negó a operarla, pues su corazón estaba muy comprometido y pensaban que podría morir. Sus neonatólogos nos dijeron que le darían narcóticos, la desconectarían de la ventilación mecánica y la dejarían ir en paz, le ayudarían a “morir con dignidad”. Hasta ese momento, nuestra bebé venía necesitando de poco oxigeno y de una cantidad razonable de presión. Ella sólo necesitaba de una pequeña ayuda; ayuda que la comunidad médica se negó a prestar.

Entré en contacto con ocho hospitales infantiles diferentes en todo el país. Un cirujano de San Luis, Misuri, se ofreció a hacer la cirugía de emergencia. Cuando le dije al cardiologista de Eliana que planeábamos transferirla, entonces hizo que las cosas avanzaran. Habló con un cirujano local, le pidió realizar la cirugía. ¡Y concordó!

El 26 de febrero Eliana tuvo la cirugía cardiaca que tanto necesitaba. Ahora, ella esta progresando muy bien y estamos trabajando con sus neonatólogos para poder llevarla a casa. Nuestra bebé aún tiene muchos obstáculos que superar, pero es un hecho que le hemos protegido y dado la oportunidad de luchar. Nosotros luchamos por ella cuando estaba en mi vientre y no tenía voz. Ahora, luchamos al lado de ella.

Eliana adora sonreír. Le encanta que pasemos la mano por su cabeza. Le gusta observar y contemplar las cosas a su alrededor. Tiene la personalidad valiente de su mamá y la voluntad determinada de su papá. Ella es un infante y fue víctima de discriminación por causa del número de cromosomas que tiene; un cromosoma a más no puede – no debe – determinar el valor de una vida.

¡El movimiento provida está allí! Hay un movimiento internacional en formación. Muchas organizaciones apoyaron la Declaración de Ginebra sobre los Cuidados Perinatales, que fue presentada a las Naciones Unidas el 11 de marzo pasado. Esa declaración acabará con términos como ‘incompatible con la vida’ y promoverá el apoyo a las madres para que continúen con su gestación aún después de haber recibido diagnósticos fatales sobre sus bebés, como en el caso de Eliana, con trisomía 18. ¡Yo exhorto a todos a unirse al movimiento!

El aborto debe ser ilegal porque cada vida, no importa que tan corta sea, ¡tiene valor! Nosotros no sabemos por cuanto tiempo tendremos a Eliana. Estamos muy agradecidos por cada minuto que hemos tenido con ella. ¡Creemos que nuestra bebé es completamente compatible con la vida y, ciertamente, con el amor!

Nota de los editores: Naomi Coy es esposa, madre y provida. Escribe en su blog Save The 1, donde este artículo fue publicado por primera vez. Tiene más de 20 mil seguidores en su página de Facebook, Eliana’s Journey! Visite esa página y conozca a Eliana. Vale la pena.

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