Ecuador eleva a ‘estado civil’ las uniones de hecho y con ello beneficia a las uniones homosexuales

Rafael Correa y el lobby LGBT

La Asamblea Nacional del Ecuador ha reformado el Código Civil para adecuarlo a las reformas constitucionales de siete años atrás. El resultado: las uniones de hecho se han visto reforzadas, elevadas a estatus de ‘estado civil’, y con ello, las uniones homosexuales se han visto beneficiadas.

Quito | 24 de Abril de 2015 | La Asamblea Nacional del Ecuador aprobó el pasado 21 de abril una reforma al Código Civil que da a las uniones de hecho el estatus de ‘estado civil’, incluso si son conformadas por personas del mismo sexo, y les garantiza todos los derechos del matrimonio.

Los legisladores ecuatorianos modificaron, entre otros, el artículo 222 del Código Civil que definía la unión de hecho como una relación “estable y monogámica de un hombre y una mujer libres del vínculo matrimonial”, sustituyendo “hombre y mujer” por la palabra “personas”.

El texto establece que “la unión estable y monogámica entre dos personas libres de vínculo matrimonial, mayores de edad, que formen un hogar de hecho genera los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituídas mediante matrimonio y da origen a una sociedad de bienes”.

La norma no es nueva. La Constitución de la República del Ecuador, vigente desde 2008, estableció en el artículo 68 que las ‘uniones de hecho’ podrían ser conformadas por un hombre y una mujer o por personas del mismo sexo. El mismo numeral les brindó las garantías que derivan del matrimonio, a excepción de la adopción en el caso de parejas homosexuales.

“Aunque la Asamblea Constituyente del 2008 debilitó la institución del matrimonio con la equiparación de las uniones de hecho, mantuvo la definición que históricamente hemos tenido de éste”, explica la abogada María Auxiliadora Parducci. La unión conyugal continuó siendo reconocida en la Carta Magna como una alianza que sólo puede ser celebrada entre un hombre y una mujer.

Para Parducci, las actuales modificaciones al Código Civil son “consecuencia de la reforma constitucional de hace 7 años, eran de esperarse, mas bien han estado detenidas por algún tiempo”. En su opinión, los asambleístas sintonizaron las normas de derecho privado con lo propuesto por la Constitución de 2008, reforzando la unión de hecho.

Según el asambleista Mauro Andino, de la gobiernista Alianza País y presidente de la Comisión de Justicia, “ahora que se ha creado un nuevo estado civil, la unión de hecho ya no será un simple registro, sino que se asimilará mucho al matrimonio, tendrá en la práctica las mismas consecuencias”.

Tales reformas consolidan las disposiciones que, con la Constitución de 2008, abrieron la puerta a la ‘unión civil homosexual’ en el país, sin necesidad de la tramitación de una ley específica para ello. Especialmente con la introducción del nuevo ‘estado civil’ ganan un estatus que antes no tenían.

El presidente Rafael Correa ya había anunciado en agosto del año pasado, en su programa televisivo Enlace Ciudadano, que esto acontecería. Reveló que después de algunas reuniones con organizaciones LGBT (siglas para lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) llegó a una serie de acuerdos entre los que figuraba que sus uniones de hecho pudieran ser registradas en la cédula de identidad. “Tienen total derecho a ello”, dijo el mandatario.

Correa aclaró que apoyaba sólo la unión de hecho y no el ‘matrimonio’ entre personas del mismo sexo, aunque resaltó que les reconocía los mismos derechos que tiene cualquier matrimonio, menos adoptar. Y añadió: “es su derecho registrar su unión, es un derecho constitucional y de ser negado, las autoridades tomaremos cartas en el asunto”.

Un día antes, el 22 de agosto, había sido firmada una resolución de la Dirección General de Registro Civil donde se autorizaba a registrar las uniones de hecho en el documento de identidad, pero como un ‘dato complementario’, es decir, quedaría ‘anotada’ la unión pero sin modificar de forma efectiva el estado civil del individuo por falta de una legislación adecuada. La norma entró en vigor el 15 de septiembre de 2014.

Luego de la declaración del presidente Correa y amparados en la resolución, el Observatorio GLBTI del Ecuador y la Asociación Silueta X, lanzaron una campaña nacional por la ‘Unión Civil Igualitaria’, con el propósito de estimular el registro de uniones homosexuales ante un notario.

Según un estudio del Instituto Nacional e Estadísticas y Censos de Ecuador (INEC), publicado en 2013, de las casi tres mil personas con tendencia homosexual entrevistadas (asumidas dentro del ‘arco’ LGBT) 77% dijeron ser ‘solteros’, 16% vivia en ‘unión libre’ con su pareja y sólo 1% había registrado oficialmente su unión, a pesar de que 71% conocían las disposiciones constitucionales de ‘no discriminación’. Aunque las cifras no están actualizadas, ofrecen una idea de los motivos que impulsaron la campaña por la “Unión Civil Igualitaria”.

Desde septiembre de 2014 hasta el 13 de abril de éste año el Registro Civil contabilizó sólo 76 uniones de hecho entre personas del mismo sexo frente a 759 uniones de hombres con mujeres.

Estos números pueden incrementarse porque otro cambio introducido en la reforma permite registrar la unión sin que sea necesario comprobar al menos dos años de relación estable. Podrá solicitarse la inscripción ante la autoridad competente en cualquier momento.

La reforma del Código Civil fue aplaudida por los colectivos LGBT. Luis Benedicto Rodríguez Zambrano, que utiliza el nombre femenino de Diane Rodríguez y es presidente de la Asociación Silueta X, consideró que la reforma “cierra un capítulo más de la lucha LGBT” y agradeció a los asambleístas y al Presidente Correa.

Rodríguez recordó que la reforma se convirtió desde 2010 en una de las principales luchas de los colectivos homosexuales y consideró que sin el cabildeo realizado ante el presidente y su base aliada en el Legislativo habría sido imposible la mudanza. “Los LGBT lo logramos a través del diálogo”, indicó.

Efraín Soria, de la Fundación Equidad, coincidió en que la iniciativa de la Asamblea Nacional representa “un grande avance” en la agenda LGBT, pero lo consideró aún insuficiente para garantizar la igualdad plena, pues les prohibe la adopción. “Ahora debemos comenzar a plantear, de forma progresiva, el matrimonio igualitario, sin distinción de género o identidad sexual”, dijo.

Las reformas, que fueron aprobadas por 89 votos a favor, uno en contra y 29 abstenciones, aún deben ser sancionadas por el presidente Correa para su publicación y entrada en vigor.

NotiFam.