Con su ‘ley abortista’, Bachelet quiere ‘secuestrar’ el ideario de los hospitales católicos

Hospital Clínico PUCCh

El gobierno Bachelet pretende obligar a los hospitales católicos a practicar el aborto, impidiéndoles ser coherentes con sus princípios. La Universidad Católica de Chile, la Universidad de los Andes y el Hospital Parroquial San Bernardo han dicho ‘¡No!’. Apóyalos y oponte a la ‘Ley Bachelet’.

Santiago | 5 de febrero de 2015 | Con una iniciativa de ley recientemente enviada al Congreso chileno, el gobierno socialista de la presidente Michelle Bachelet pretende obligar a todos los hospitales del país a practicar abortos. Tres instituciones católicas han anunciado que, aunque la ley sea aprobada, no asesinarán bebés en gestación en ninguna de sus clínicas.

El rector de la Universidad Católica de Chile fue el primero a decir ‘no’. Lo han secundado la Universidad de los Andes y el Hospital Parroquial de San Bernardo. Como médicos, estamos comprometidos con el respeto del derecho a la vida, desde su concepción hasta su muerte natural, explican sus directivos.

La reacción del gobierno ha sido el insulto: califican de “destempladas” estas declaraciones. El gobierno socialista de Bachelet dice que quiere que haya debate, pero descalifica a los que piensan diferente.

Se trata de un claro intento de “expropiar el ideario de los hospitales católicos”, afirma la plataforma ciudadana CitizenGo en una misiva enviada a sus socios chilenos.

Las minutas de los encuentros mantenidos por el ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Mujer (cuyo contenido fue divulgado por el periódico El Mercurio) apuntaban la necesidad de eliminar el derecho a la objeción de conciencia de los centros de salud. Incluso se planteaba el procedimiento: obligación de firmar un documento acreditativo en el que asumían la totalidad de la legislación chilena.

El cardenal Ricardo Ezzati, presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, ha salido en defensa del derecho a la objeción de conciencia de los profesionales e instituciones:

“El Estado debe permitir que la diferente identidad y misión de una universidad y de sus campos clínicos se expresen. No se puede forzar a ir contra la conciencia de un médico (…) No se puede obligar a eliminar un niño en gestación. El aborto va contra la lógica y nuestro convencimiento es proteger la vida. Es también la misión del hospital de la Universidad Católica”.

En el texto de la iniciativa abortista de Bachelet la objeción de conciencia del profesional no queda plenamente garantizada. Se obliga al médico objetor a informar a la paciente que se encuentre en alguna de las tres causales y derivarlo a otro que haya olvidado ya su juramento hipocrático. “¿Y qué pasa con el otro paciente, el concebido pero no nacido?”, se pregunta Luis Losada, coordinador de campañas de CitizenGo.

Sobre el fondo de la cuestión, el cardenal Ezzati hace un llamamiento a la conciencia de los legisladores católicos. Varios medios de comunicación han recordado que la clave para que el proyecto prospere o no, se encuentra en los legisladores de la Democracia Cristiana, que ya aprobó una declaración interna en defensa de la vida. Ahora el debate interno es acatarla o ‘interpretarla’…

Poe eso, el cardenal Ezzati señala lo siguiente:

“Esperamos que los legisladores, gobernantes y profesionales de la salud, conscientes de la dignidad humana y del arraigo de la familia en nuestros pueblos, la defiendan y protejan de los crímenes abominables del aborto y de la eutanasia; esta es su responsabilidad. Por ello, ante leyes y disposiciones gubernamentales que son injustas a la luz de la fe y de la razón, se debe favorecer la objeción de conciencia”.

La plataforma ciudadana CitizenGo espera que la próxima visita de la presidenta Bachelet a Roma, marcada para el 5 de junio, le sirva para recapacitar. El portal del ciudadano activo recuerda a sus socios las palabras del Papa sobre el aborto en la exhortación apostólica Evangelium Gaudium:

“No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana (…) El ser humano no nacido es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades. Si esta convicción cae, no quedan fundamentos sólidos y permanentes para defender los derechos humanos, que siempre estarían sometidos a conveniencias circunstanciales de los poderosos de turno”.

El proyecto de ley se encuentra actualmente con los diputados para su trámite parlamentario. Usted puede ser parte de ésta historia y defender la vida de todos los chilenos por nacer, porque #nadiesobra. Si quiere escribirle a los legisladores para pedirles que deroguen el proyecto Bachelet, puede hacerlo aquí.

– Citizen Go | Notifam