Carta de una madre chilena: ‘resistiremos, acogeremos la vida y nos sentiremos heroicas’

Embarazada 04

Este texto ha sido publicado en las ‘cartas al director’ del diario El Mercurio. Su autora es Bernardita Vial, madre de un bebé con 25 semanas de gestación con diagnóstico de anencefalia. Entra en el debate del aborto que se ha abierto en Chile a raíz de la tentativa del gobierno socialista de Bachelet de despenalizarlo en el país y lo hace levantando la voz de las madres que acogen la vida.

Señor Director:

Hay dos maneras de mirar la vida. Tengo 25 semanas de embarazo. A las 13 semanas, se le diagnosticó a mi guagua “acraneo-anencefalia”; una vez que nazca, morirá. Fueron semanas difíciles, y como dice Mariela en su carta del 05/02/2015, difícil es que otros puedan entender la angustia e impotencia que se siente. Es un sufrimiento que se vive bien sola. El diagnóstico no cambiará. No vendrá un cráneo y un cerebro a posarse en la cabecita de mi guagua, pero mi disposición frente a este “sufrimiento” (en mi caso gracias a la fe) sí cambió, y con esto me cambió la vida.

Hoy vivo el mismo sufrimiento, pero sufrimiento de vida y no de muerte. Salgo de las ecografías llorando, pero de emoción, no de desesperación. Puedo sentir a mi guagua, tiene nombre, se llama José. Y para mí (para nadie más), ya nació. Vive dentro de mí y lo más lindo, es que vive por estar unido a mí. Para el resto del mundo, José nacerá en abril. Ahí podré abrazarlo, quererlo, conocerlo y será parte de mi familia para siempre. José no sufrirá ni tendrá penas. Yo lo hice y lo estoy haciendo en su lugar. No hay nada más satisfactorio para una madre que eso.

Ahora estoy en paz; pensé que nunca volvería a estarlo. Mi doctor me lo advirtió. Vendrá un tiempo de shock, de rabia y luego vendrá la paz. Yo ya pasé la barrera de las dos primeras. Invito a Mariela y a todas las madres a regalarles vida a sus hijos y no muerte. Pensar en ellos y no en nosotras. Aprovecharlo y no perdérselo. Invito a la Sra. Bachelet a hacer conciencia de que, despenalizando el aborto, nos estaría impulsando a miles de madres a tomar una decisión de vida o muerte en un minuto en que nuestras cabezas se encuentran viajando por otro planeta. Y cuando volvamos, ya habremos abortado… y no habrá vuelta atrás. Pasemos la barrera de la angustia. ¡No tomemos decisiones arrebatadas! Después viene la paz ¡y nos sentiremos heroicas!

Bernardita Vial de Bärthold

Santiago, miércoles 11 de febrero de 2015.

– Notifam