Bienvenidos a la distopía de la izquierda

No freedom

¿La izquierda quiere que nuestra sociedad se parezca con qué? Quizá quieren que sea similar a las universidades actuales que, lejos de ser recintos de libertad verdadera, son centros de adoctrinamiento en los que el disenso no es tolerado. Las distopías de Orwell y Huxley van tomando cuerpo en los campus de nuestras universidades donde la izquierda impera con plena impunidad.

Toronto | 10 de noviembre de 2015 | ¿La izquierda quiere que nuestra sociedad se parezca con que? ¿Cuál es su objetivo final? Esa es una pregunta que frecuentemente aparece en los círculos que frecuento.

Naturalmente, hay muchas respuestas para esa pregunta, pero creo que una resume bien las cosas: universidades. Para que podamos ver cuál es, para la izquierda, el ‘fin del juego’ ideal, simplesmente necesitamos mirar para las instituciones en las que tiene poder casi completo y dónde imponen su agenda con impunidad totalitaria.

La libertad de expresión, por ejemplo, es virtualmente inexistente. Las universidades alegan ser mercados de ideas, pero en realidad frecuentemente imponen la ideología izquierdista. Este año, el Centro de Justicia para Libertades Constitucionales concedió sólo ocho notas ‘A’ y 41 notas ‘F’  al mismo número de universidades al evaluar la libertad de discurso en los campus. Cualquier cristiano, conservador o provida puede probar que defender esas posiciones en la universidad frecuentemente implica pagar un alto precio, impuesto por la administración universitaria, por profesores izquierdistas y por las uniones estudiantiles. El grupo estudantil de la Universidad de Victoria, por ejemplo, negó a un club provida el derecho de permanecer en el campus porque colocaron carteles para divulgar un debate entre un palestrante provida y uno ‘pro-choice‘ (abortista). Aún un debate en el cuál los dos lados de la cuestión presentan sus argumentos es considerado ‘incomodo’, porque en los campus solo un punto de vista es permitido.

Es difícil contener la risa al ver a las feministas de de hoy transformarse en flores marchitas. La conspiración feminista se rebeló contra la idea de que las mujeres eran criaturas débiles y mansas que necesitaban de la protección ante el mundo amenazador en torno de ellas. Solo puedo suponer que sienten náuseas después de conocer sus descendentes ‘intelectuales’, que pasan gran parte del tiempo recorriendo los campus universitários para eliminar los peligrosos bebés y garantizar que ninguna de sus hermanas desmaye al entrar en contacto con alguna idea que pueda entrar en conflicto con sus propias débiles creencias.

Como escribió Douglas Wilson:

Recientemente, una universidad tuvo que enfrentar la calamidad de permitir la presencia de un conferencista conservador en algún lugar del campus, y reaccionaron coreano un área ‘segura’ donde las personas podían lidiar con el trauma. ¿El trauma de qué? Bueno, el trauma de alguien por allá que decía cosas que los dejaban perturbados, usted sabe, cosas que entraban en conflicto con aquello que ellos ya pensaban. Esa área de seguridad oficial incluía consejeros entrenados, videos de cachorros, libros para colorear. Como Dave Barry, no estoy inventando nada. Alguien está diciendo cosas que no son compatibles con la Supremacía de Mis Sentimentos. Todo eso, naturalmente, es solo una manipulación pasiva-agresiva y un ataque a la libertad de expresión.

De hecho, un ícono feminista, Germaine Greer, es actualmente objeto de una campaña montada por estudiantes activistas que exigen que una conferencia de ella en la Universidad de Cardiff sea cancelada, después de haber cuestionado a Bruce Jenner, atleta olímpico y padre de familia que recientemente se autoproclamó  ‘mujer’ y fue nombrado ‘Mujer del Año’ por la revista Glamour. Greer dijo a la agencia BBC: “Creo que la misoginia tiene un papel muy importante en todo esto: un hombre que va tan lejos al punto de tornarse una mujer será mejor mujer que alguien que simplemente nació mujer”. Aparentemente, ni siquiera una de las feministas más famosas del mundo tiene permiso para transgredir el nuevo Culto de los Sentimentos, manifestando su desaprobación en relación al hecho de nombrar ‘mujer del año’ a un hombre robusto que tiene entre sus piernas atributos que lo descalifican.

Es imposible inventar los absurdos impuestos a los universitarios por la timidez totalitária de los administradores de las universidades y, con cada vez mayor frecuencia, por los movimientos estudiantiles y gobiernos. Val Rust, profesor de la Universidad de California, en Los Angeles, (UCLA) fue acusado de ‘microagresiones’ por un estudiante que se sintió ofendido porque le corrigió su gramática y grafía, lo que generó una protesta masiva en el salón de clases. La razón, de acuerdo con los ‘niños llorones’ que llegan a las universidades, es que sus opciones gráficas y gramaticales son más correctas que las del profesor – porque “sus opciones gramaticales en realidad expresan ideologías”. Los estudiantes no anunciaron que eso creó un “clima hostil de campus” para estudiantes que no son blancos.

La Universidad de New Hampshire, de hecho, creó una “guía de lenguaje sin prejuicios” en la que se aconseja a los estudiantes a no usar las palabras ‘americano’ – que sugiere que los Estados Unidos son la única nación del Continente –, “anciano”, que es propiamente explicada como “persona de edad avanzada, y ‘saludable’, que, para aquellos de nosotros que no somos ignorantes y malos, debería ser traducido por “indivíduo sin deficiencia”.

La asociación de estudiantes de la Universidad Carleton, después de años consiguiendo fondos para quienes padecen fibrosis quística, decidió interrumpir tales actividades, porque la fibrosis quística era una enfermedad del hombre blanco. Y los hombres blancos, como todos sabemos, son los monstruos en todas las situaciones imaginables, y cualquier buen estudiante universitario que no este tan ocupado en disculparse por su tonalidad de piel y por sus genitales debería garantizar que las enfermedades que afectan a esas poblaciones malévolas prosigan su curso, sin ser impedidas, por las Minorias y Víctimas Gobernantes del Campus.

Podría continuar. Hay centenas de ejemplos de ese comportamiento extraño y, a este ritmo, las únicas cosas permitidas serán filmes de la Pixar con héroes racialmente adecuados.

Yo dudo que George Orwell o Aldous Huxley podrían pensar que escogeríamos participar de las distopias que imaginaron – 1984 y Admirable Mundo Nuevo -, pero no se puede negar que muchas de sus profecias se han realizado de un modo que prueba que esos hombres fueron misteriosamente prescientes.

La verdad es que la Izquierda se opone a la libertad de expresión e intenta restringirla siempre que puede. Concibe una sociedad en la cual sólo una perspectiva es aceptable y en la que ‘ideas’ y ‘discursos’ son solo artefactos históricos de una época más infernal, cuando los sentimentos de las feministas eran cruelmente despreciaos por aquellos que fallaron en reconocer su propensión para desmayar. La verdad es algo muy peligroso e inconveniente. Es por ello que es nuestra tarea ocuparmos en difundirla en cuanto la libertad para hacerlo aún existe.

– NotiFam

Este texto fue publicado originalmente en LifeSiteNews el 2 de noviembre de 2015.

Trad: GF y DX.