Tribunal de la ciudad de San Francisco permite resolución que condena al catolicismo como “insultante” y “odioso”

Kathleen Gilbert

SAN FRANCISCO, 26 de octubre de 2010 (Notifam) – El Noveno Circuito de la Corte de Apelaciones de Estados Unidos ha permitido temerosamente dejar en pie una resolución del gobierno de la ciudad de San Francisco, que arremetió contra el Vaticano calificándolo de “entrometido” e “insultante” por reafirmar su doctrina contraria a la adopción homosexual, e instó a funcionarios de la Iglesia a desobedecer el Magisterio.

En el año 2006, la Congregación para la Doctrina de la Fe emitió una declaración, aclarando que los organismos de la Iglesia Católica, en línea con la enseñanza moral de la Iglesia sobre la sexualidad, no deben entregar niños a las parejas homosexuales que desean adoptar. La declaración fue impulsada por las ramas de las Caridades Católicas en Boston y San Francisco que habían decidido cooperar con las parejas homosexuales que buscan adoptar niños.

Como resultado, la Junta de Supervisores de San Francisco emitió ese mismo año una resolución no vinculante que atacó personalmente al cardenal William Levada, cabeza de la Congregación para la Doctrina de la Fe y ex arzobispo de San Francisco, y calificó a su directiva de “discriminatoria y difamatoria”.

La Junta instó al arzobispo de San Francisco, George Niederauer, y a la rama local de Caridades Católicas “a desafiar a todas las directivas discriminatorias del Cardenal Levada”, a quien llamaron “un representante decididamente descalificado de su antigua ciudad-hogar”. La resolución también criticó a la función docente del Vaticano en la fe católica como una instancia de “intromisión” a través de un país extranjero.

“Es un insulto a todos los habitantes de San Francisco que un país extranjero, como el Vaticano, se entrometa e intente influenciar en forma negativa en las costumbres y las tradiciones existentes y establecidas de esta gran ciudad, tales como el derecho de las parejas del mismo sexo a adoptar y cuidar a los niños que lo necesitan”, escribieron los supervisores.

La Liga Católica para los Derechos Religiosos y Civiles y dos ciudadanos católicos de San Francisco, representados por Robert Muise, del Thomas More Law Center [Centro Legal Thomas More], presentó una demanda contra la ciudad, alegando que la resolución violaba la Cláusula de Establecimiento de la Constitución de Estados Unidos. En diciembre de 2006 un juez federal desestimó el caso, afirmando que el Vaticano había “provocado este debate”, al haber emitido la declaración.

La decisión fue confirmada por un panel de tres jueces del Noveno Circuito antes que se decidiera que un panel de 11 jueces conociera el caso.

El viernes, el tribunal del Noveno Circuito desdobló el caso, tanto en términos de sus méritos y el prestigio de la parte actora para llevar adelante el caso. Sólo seis jueces examinaron los méritos del caso, y se dividieron 3 votos a favor y 3 en contra, pero en última instancia el tribunal rechazó la demanda por 8 votos contra 3.

En un dictamen acompañado por los jueces Barry Silverman, Sidney Thomas y Richard Clifton, se decidió que los Supervisores “tienen el derecho de hablar según su capacidad oficial sobre asuntos de interés secular para sus electores, aunque sus declaraciones puedan ofender los sentimientos religiosos de algunos de sus otros electores”, según el Servicio de Noticias de la Corte.

Sin embargo, en la opinión minoritaria, los jueces Andrew Kleinfeld, Sandra Ikuta y Jay Bybee dijeron que “si el gobierno resuelve oficialmente que ‘la doctrina católica es errónea’, eso es tan claramente violatorio de la Cláusula de Establecimiento como que el gobierno resuelva que ‘la doctrina católica es correcta’”.

El Thomas More Law Center se ha comprometido a apelar a la Corte Suprema de Estados Unidos.

Versión original en inglés en http://www.lifesitenews.com/ldn/2010/oct/10102609.html